Unimet cierra el año premiando a sus profesores investigadores y recordando al profesor Lyezer Katan

Este 15 de diciembre se llevó a cabo la ceremonia de los Premios a la Producción en Investigación y Creación Intelectual y Premios a la Innovación Educativa de la Universidad Metropolitana, galardón que reconoce el esfuerzo y la investigación que los docentes de la institución llevan a cabo.

A través de Zoom, el rector Benjamín Scharifker y el decano de Investigación y Desarrollo Académico, Roberto Requiz, en compañía del jurado y los galardonados, se reunieron para el acto de entrega del premio. El pasado 8 de diciembre, el Decanato de Investigación y Desarrollo Académico -dirección encargada de la organización del concurso- dio a conocer los nombres de los profesores distinguidos en la convocatoria 2018-2019.

Alfredo Rodríguez, maestro de ceremonias, inició el evento dando la bienvenida, seguido del himno de la República. Posteriormente dio la palabra a Roberto Requiz, quien no solo felicitó a los ganadores y agradeció al jurado por la ardua labor que realizaron, pese a las limitaciones que la pandemia ha generado, también dedicó su discurso al profesor Lyezer Katan, director de investigación, quien le dio vida a la premiación, y que en marzo fue víctima mortal de la pandemia de la Covid-19.

«A estos premios les dedicaba mucho esfuerzo, velando porque el jurado fuera el idóneo y que los profesores fueran evaluados de manera justa. (…)La universidad y el país perdieron a un gran hombre; perdimos a un extraordinario compañero de trabajo; perdí a un amigo», expresó el decano Requiz.

Agregó que el profesor Katan «siempre estuvo dispuesto a construir», y que para él la investigación era su gran pasión. Licenciado en Química, egresado de la Universidad Central de Venezuela, llegó a la Unimet en el año 1992. «La universidad tuvo el privilegio y honor de haber contado con él. Lo extrañaremos siempre, y le estaremos muy agradecidos», culminó el decano.

Napoleón Francescci, ganador del segundo lugar en la categoría Investigación y Creación Intelectual, fue el encargado de pronunciar unas palabras en nombre de todos los galardonados. Agradeció a todo el personal docente y administrativo de la institución, así como a los estudiantes que son «la razón de ser de la universidad»; asimismo, agradeció a la institución por siempre abrir «sus generosas puertas a investigadores egresados de la Unimet y de otras Universidades».

«La universidad me ha dado todas las oportunidades para retomar mi condición como investigador. Consideramos que la línea de acción de la Unimet es una muy acertada visión de lo que debe ser una auténtica universidad. (…) Esto es la creación intelectual, la creación de nuevos conocimientos», dijo el profesor y jefe del Departamento de Humanidades. Antes de culminar su discurso propuso cambiar el nombre de la premiación por Premios a la Producción en Investigación y Creación Intelectual y Premios a la Innovación Educativa «Lyezer Katan», en honor a su fundador.

Por su parte, el rector de la universidad, doctor Benjamín Scharifker agregó que la pandemia nos introdujo en la sociedad de la información y eso «ha hecho que quienes están mejor preparados para poder adaptarse, y poder realizar ese trabajo diario, estemos en capacidad de cumplir nuestra misión social. Eso lo vemos en universidades que han podido seguir su misión en medio de la pandemia, y en universidades que no han podido tanto en Venezuela como en el mundo».

«Las universidades seguimos siendo el centro de la sociedad porque seguimos siendo la bisagra que medimos en todas las transacciones e impulsamos el desarrollo de la sociedad. Las universidades seguimos siendo centro de valores para la sociedad».

Por último instó a los profesores premiados a seguir investigando y publicando sus trabajos en las revistas que estén ubicadas en las mejores posiciones de los índices internacionales. Son índices que no solamente acrecientan sino que nos permiten tener cartas de presentación para podernos vincular de una manera más efectiva con nuestros aliados para transitar nuestra vida académica y universitaria».

Natalia Castañón, Napoleón Franceschi, Isamary Arenas, Gustavo Manzo y Víctor Tortorici, son quienes ocupan los primeros cinco lugares de la convocatoria en la categoría de Investigación y Creación Intelectual; mientras que Joel Aguilar, Elvira Navas y Milagros Briceño conquistaron el podio en la categoría Innovación Educativa. A continuación, un breve repaso por las iniciativas de los galardonados.

Los galardonados 

Investigación y Creación Intelectual

Natalia Castañón Octavio

Licenciada en Educación de la Unimet, la profesora Natalia Castañón Octavio tiene 27 años «viviendo para y de la Universidad Metropolitana».

Ha hecho carrera académica, gerencial e investigación. Ejerce funciones como profesor a tiempo completo, investigador, da clases y colabora en diferentes tareas con el departamento de Ciencias de la Educación. «Me dedico a investigar, publicar en revistas científicas, llevar a cabo mi proyecto de investigación, participar en encuentros académicos de alto prestigio y tutorear tesis».

La educadora realizó tres publicaciones en revistas científicas, participó en congresos internacionales y dirigió trabajos de grado sobre la empleabilidad, específicamente  en las expectativas laborales en educación superior. «Uno de los dilemas que existen a nivel mundial es la empleabilidad. En el continente asiático forman a sus jóvenes a partir de las necesidades económicas de cada uno de los países, por tanto, los jóvenes tienen una alta probabilidad de conseguir un buen empleo. En Europa el fenómeno es diferente, los jóvenes estudian lo que ellos eligen y luego no consiguen empleo en sus áreas, son los que llaman «mileurista». Esto ha traído un interés por parte de Universidades y Observatorios creados para estudiar las expectativas laborales en educación superior. En Latinoamérica existen pocos estudios al respecto», explica.

Para Castañón Octavio el reconocimiento fue una gran sorpresa que agradece y le hace sentir halagada. Considera que «el personal académico base de la Universidad Metropolita, me refiero a aquellos profesores a tiempo completo y tiempo convencional que hacen el día a día de la actividad académica, tienen incorporado en su forma de ‘pensar’ y ‘hacer’ el Artículo 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: ‘toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten'».

El reconocimiento motiva a la educadora a continuar sus investigaciones y espera «que los resultados que de allí se desprendan trascienden a nuestros estudiantes y a mejorar la calidad de vida de la sociedad». Además, invita a sus colegas a sumarse en proyectos de investigación.

«Los académicos podemos realizar trabajos muy importantes como son la gerencia, proyectos, asesorías, entre otros. Pero no debemos perder de vista que nuestra verdadera esencia y carrera es la docencia e investigación», concluyó.

Napoleón Franceschi

Profesor de historia egresado del Instituto Pedagógico de Caracas en el año 1976, y actualmente es profesor titular (jubilado) de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, profesor titular de la Unimet, doctor en historia (UCAB, 1995), master of arts (UOP, California, USA, 1984).

Franceschi ha dedicado 15 años de su vida a la institución, donde desde 2018 ejerce el cargo de jefe del Departamento de Humanidades.

Postuló un conjunto de títulos de su propia autoría, «capítulos de libros y también artículos arbitrados y publicados por nuestra universidad en sus revistas académicas, tanto impresas como en ediciones digitales», que pueden encontrarse en la página web de la Unimet, en el apartado publicaciones.

El profesor esperaba ser reconocido, y verse en el segundo lugar de la premiación fue motivo de una gran alegría. «Sobre todo, saber que quien estuvo en el primer lugar es una acreditada colega con una excelente trayectoria como investigadora».

Ahora, espera continuar haciendo lo que desde el año 1973 desarrolla: seguir escribiendo y publicando sus trabajos. «Ya desde la fecha de cierre del pasado concurso tengo varios libros y artículos publicados por Unimet y otros proyectos en mente. Si es que mis ocupaciones como docente y gerente académico me dejan suficiente tiempo libre para hacerlo».

Isamary Arenas

Egresada en la primera promoción de psicología de la Unimet, actualmente es Jefe del Departamento de Ciencias del Comportamiento.

La psicóloga postuló dos artículos publicados en la revista  Ciência & Saúde Coletiva arbitrada en Scopus. Ambos artículos son producto de una tesis de grado que tutoreó en la Escuela de Psicología bajo la línea de investigación de género y sexualidades contemporáneas.

El primero titulado Vivencias de las prácticas sexuales asociadas al BDSM: los límites contemplados dentro de lo Sano, Seguro y Consensuado, trata sobre «las prácticas sexuales BDSM relacionadas con el sadomasoquismo, la dominación y la sumisión y que representan un abanico vasto de posibilidades en cuanto a parafernalia, emociones asociadas y usos tan diversos como los seres humanos que lo practican. En este sentido se presentan los resultados de un estudio sobre las vivencias de sus practicantes entre los que resaltan la importancia que estos sujetos otorgan a los límites en la práctica sexual, concibiendo algunos como irrefutables y otros que se intentan traspasar. También resalta lo primordial de mantener estas prácticas en condiciones de salud física y mental».

El segundo, titulado Development of Bisexual Identity, ahonda en las «vivencias de los sujetos bisexuales, específicamente en el recorrido que implica el desarrollo de la identidad bisexual en estas personas. Se encontró que el proceso se divide en 6 fases: Los tres primeros exploran el surgimiento de la atracción por ambos sexos / géneros, las dificultades que una persona tiene que afrontar tanto personal como socialmente, y el auto cuestionamiento que surge al ser atraído por hombres y mujeres. Las tres últimas se refieren al proceso de aceptación cuya última fase implica que la persona es capaz de integrar todos los aspectos de su vida logrando un sentido de congruencia mucho mayor entre el mundo interno y externo llegando a decir: ‘soy bisexual'».

Para la licenciada, la universidad reconoció su trabajo desde el primer momento en que salió, por lo que asegura sentirse feliz y orgullosa. «El premio es un extra muy bien recibido. Cuando recibí la noticia me emocioné mucho, desde lo personal y también como Jefe de Departamento al conocer que 7 de los 23 profesores galardonados pertenecemos a Ciencias del Comportamiento».

Espera seguir publicando investigaciones y fomentando la producción de los profesores del departamento.

Gustavo Manzo

Profesor por concurso de credenciales a tiempo parcial, tiene dos años en la Unimet y pertenece al Departamento de Estudios Políticos; posee un doctorado y dos especializaciones.

El profesor se alzó con el cuarto lugar en la categoría Investigación y Creación Intelectual tras realizar varias publicaciones desde el punto de vista jurídico y político. «Vengo estudiando la realidad venezolana, y como ciudadano y académico trato de dar una respuesta desde la ciencia frente a lo que ocurre. En la Revista Universitas de Ecuador, en compañía de otro investigador, publicamos un artículo sobre el Constitucionalismo abusivo; en la revista Dikaion de Colombia otro artículo sobre el tema del Contrato social y su eventual ruptura en Venezuela; en la Revista Novum Jus de Colombia también un artículo sobre la Reelección presidencial; y en la revista cuadernos Cendes un artículo sobre el Aspecto regulatorio de las criptomonedas. Temas asociados a la política y el derecho».

Para Manzo el reconocimiento lo tiene contento y orgulloso, no solo porque sea un impulso para seguir con sus investigaciones; sino también porque es el primer reconocimiento académico que obtiene por su labor.

«Tengo en preparación cuatro publicaciones más, y estoy en proceso de acreditarme como investigador de Unimet. El tema de la producción científica es mi vocación y con el favor de Dios pueda desarrollarlo de tiempo completo en la Unimet. Hay que destacar que muy pocas Universidades en el país reconocen esta labor y que aquí se haga es una bendición de Dios».

Víctor Tortorici Rojas

Se desempeña como profesor investigador titular y coordinador del Área de Neurociencia. Presta sus servicios a la institución desde hace seis años.

El profesor fue galardonado por publicaciones, conferencias, presentaciones en congresos, tesis dirigidas, asesorías a estudiantes de otras carreras, diseño de prototipos, entre otras.

«Esos productos tienen que ver, particularmente, con tres de los proyectos que tengo declarados en la base de datos MIRAI de la Unimet: Dolor y afectación cognitiva, Desnutrición y afectación cognitiva y Estudios avanzados en dolor y analgesia».

Explica que las actividades nacen en el laboratorio de Neurociencia, creado recientemente y el cual tiene a su cargo. Las mismas implican no solo investigación, también requieren de actividad de campo extramuros. «La creación de ese laboratorio fue la piedra angular que sirve de inspiración a una línea de acción que he denominado: ‘Neurociencias para todos'».

El profesor considera que el reconocimiento es justo a la labor de investigación que realizan tanto él como sus colegas. Se siente feliz no solo por él, también por sus compañeros de departamento que fueron reconocidos. «Este sistema de premiación es una excelente iniciativa de la Unimet, que ha venido ampliándose en sus últimas ediciones, cuantitativa- y cualitativamente. Estoy seguro de que este sistema servirá de motivación para aquellos profesores de nuestro campus que siempre han deseado realizar investigación en algún área particular».

Hoy se siente más obligado que nunca a continuar con sus investigaciones y contagiar de entusiasmo por esta labor a más estudiantes y colegas, y a ampliar los horizontes de cooperación, no sólo a nivel nacional, sino también internacionalmente. «Va muy bien encaminado el trabajo conjunto con investigadores de la Northwestern University y de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de los EE.UU. Quedo públicamente comprometido en tocar más puertas que nunca, para tratar de obtener un buen nivel de financiamiento, a fin de que el laboratorio de Neurociencia crezca, se consolide y continúe dando frutos. Creo que mis líneas de investigación tocan dos aspectos muy sensibles de la salud pública: el dolor y la desnutrición. Conocer más de cerca esos aspectos, con toda seguridad, contribuirá a mejorar la calidad de vida de nuestros conciudadanos. Eso es parte de mi compromiso con la reconstrucción de este bello país. Además, lograr un nivel de equipamiento que coloque al laboratorio en condición competitiva, nos permitiría ampliar nuestras áreas de cobertura. Varios profesores se me han acercado con la intención de realizar investigaciones en el campo del neuromarketing, en la toma de decisiones y en el análisis de opciones de escogencia. Esto podría convertirse en una realidad si logramos los fondos necesarios para el equipamiento correspondiente. Como usted ve, podríamos incluso convertirnos en un laboratorio que, además de contribuir al logro de competencias académicas, eventualmente podría estar en condiciones de prestar servicios y asesorías. ¡Justo hacia allá quisiera fijar el curso de mi nave!».

Agradece a las autoridades de la universidad por permitirle desarrollar sus actividades en la casa naranja y «por esta distinción que humildemente recibo».

Innovación Educativa

Joel Aguilar

Profesor titular a tiempo parcial del Departamento de Ciencias de la Educación desde el año 2001; y profesor jubilado de la Universidad Simón Bolívar.

Aguilar elaboró un diseño, desarrollo, evaluación, gestión y ejecución de tres cursos para pregrado y postgrado que son administrados a distancia, «sustentados en procesos didácticos novedosos y apoyados en la web 2.0».

El profesor explica que el resultado fue una «profecía de autocumplimiento», pues desde el momento en que se abrieron las postulaciones estuvo seguro de que era el momento indicado para alzarse con el reconocimiento. Está feliz, impactado de manera positiva y se siente «recompensado por sentir y vivir la experiencia de un reconocimiento académico en un momento muy cercano a mis 50 años de actividad académica, la cual comencé en el año 1971».

El logro lo impulsa a seguir estando comprometido, suscrito y arraigado a la Unimet, «que me ha concedido esta gran oportunidad de continuar mi carrera académica, una vez se hizo efectiva mi jubilación de la USB».

Elvira Navas

Ingresó como personal de la universidad en el año 1985. Ya son 35 años de servicio en la institución y actualmente es decano de la Facultad de Ciencias y Artes.

Para la convocatoria 2018-2019 postuló El desarrollo de la actualización del Sistema de Evaluación de Desempeño docente, el cual implica: «un diseño e implementación del instrumento de evaluación bajo las pautas generadas desde la Comisión de Evaluación Académica». El trabajo fue realizado en conjunto con la profesora María Cecilia Fonseca.

El proyecto también evidencia el «desarrollo de un conjunto de programas realizados en el Lenguaje VBA para el procesamiento de la data y la posterior generación de todos los reportes necesarios» realizados por la profesora.

Asimismo, Navas postuló el Diseño del curso CECC05, un conjunto de aplicaciones tecnológicas en las Instituciones Educativas. El curso pertenece al Departamento de Ciencias de la Educación y se dicta para el programa de Especialización en Gerencia de Instituciones Educativas. «Fue totalmente diseñado bajo el enfoque de Formación basado en competencias con estrategias didácticas innovadoras apoyadas en el uso de la Tecnología. Es un curso que se dicta en modalidad virtual».

Por último, postuló el Diseño y desarrollo de nuevas estrategias de evaluación en los cursos CECE08 Evaluación y Recursos Digitales, CECE05 Aplicaciones tecnológicas en las Instituciones Educativas. «En ellos se implementó el Portafolio Electrónico combinado con técnicas de aprendizaje basado en proyectos y el uso de la rúbrica digital como elemento clave en la evaluación por competencias. Ambos cursos pertenecen al Postgrado y se dictan en modalidad virtual», explica.

Navas manifiesta que participar en esta premiación siempre le ha gustado, pues es una manera en la que la Universidad reconoce el esfuerzo y el mantenerse al día «incorporando elementos de innovación educativa en nuestros cursos y en nuestra labor en la universidad». Pese a que al participar mantenía la esperanza de ser reconocida, lo que le tomó por sorpresa fue ocupar el segundo lugar.

Se siente contenta, pero también agradecida por el esfuerzo realizado para hacer realidad esta premiación en medio de la pandemia, «sobre todo con el jurado calificador por lograr un final feliz para este proceso en las circunstancias actuales».

«Siempre me esfuerzo por entusiasmar a mis colegas docentes para que participen en este evento, para lograr que postulen sus logros en innovación educativa.  En este año debido a la situación de pandemia y cambio en la modalidad de estudios, son muchos los ejemplos de innovación educativa realizados por los profesores unimetanos que podría dar, así que deberíamos tener muchos más postulados para esta próxima edición de los premios.  Yo por mi parte, ya tengo productos que podré postular y así lo haré», concluyó.