«Seguimos creyendo, el país es nuestro»

Entre manifestaciones políticas, corrupción, inseguridad, apagones e hiperinflación ha transcurrido la vida universitaria de los más de 5 mil estudiantes que, en tiempos de crisis migratoria, han escogido formarse en la Universidad Metropolitana de Caracas (Unimet). Hoy, 12 de febrero de 2020, Venezuela celebra un nuevo Día de la Juventud, los celebra a ellos y su resiliencia.

En ocasión de los 205 años de la Batalla de la Victoria, y en el contexto de la efeméride conmemorada, Carlos Cuomo, Carlos Llorente y Victoria Quintero, parte de la representación estudiantil de la Unimet, hablaron de la juventud y su capacidad transformadora.

Cuomo, Llorente y Quintero son unos convencidos de que, a fuerza de preparación y férreo compromiso, las generaciones jóvenes pueden cambiar sociedades. Fundamentan su creencia en las experiencias de otros países que, como Venezuela, han atravesado crisis devastadoras.

“A lo largo de la historia, naciones de diferentes partes del mundo han experimentado oscuridades, y entonces han aparecido los jóvenes como una luz, pero no solo han aparecido en entornos políticos, también en entornos comunitarios y sociales; es decir, la juventud tiene la capacidad de cambiar y llenar de luz cada lugar que toca”, afirmó Llorente, actual Consejero Académico y estudiante de los últimos trimestres de Psicología.

Así como el ejército que hace ya más de dos siglos acompañó a José Félix Ribas, los dirigentes estudiantiles de la Unimet no saben de estrategia militar; sin embargo, se definen a sí mismos como “luchadores” y, en efecto, les ha tocado batallar contra un sistema que se la ha puesto cuesta arriba a todos los venezolanos.

“Es un asunto de resiliencia”, explicó Quintero, también Consejera Académica y cursante de Derecho y Estudios Liberales. Para la joven de 21 años, originaria de Bolívar, se trata de ser “intencional” en la búsqueda de “lo positivo entre todo lo negativo”. No es fácil, aseguró, “es un trabajo de todos los días”.

Además de sus convicciones acerca la capacidad que tiene la juventud para “traer luz”, Cuomo, Llorente y Quintero comparten un deseo que no es el de la mayoría de sus coetáneos: quedarse en Venezuela, el país que ha visto marcharse a casi 15% de su población en el último lustro.

“No solo quiero quedarme, quiero aportar, estudiar otra carrera”, contó Cuomo, presidente de la Federación de Centros de Estudiantes (FCE). Quintero incluso ha pensado ya cuál será su rol en la “reconstrucción”. “Por lo que estudio, mi papel puede ser con respecto a la formación de instituciones dentro del país”, manifestó.

Llorente, quien aspira convertirse en profesor de la Unimet, es entusiasta: “Sobran oportunidades en este país. ¡Me quedo, yo aquí me quedo aquí!”, enfatizó.

El mensaje de los líderes estudiantiles a la juventud venezolana, y en especial a la unimetana, es a seguir “preparándose para el futuro”. “Sigamos creyendo, sigamos adelante, el país es nuestro, el futuro nos pertenece”, concluyó Cuomo.