Luis Vicente García asume la Dirección de Extensión de la UNIMET con una visión centrada en liderazgo, conexión y aprendizaje continuo
La Universidad Metropolitana (UNIMET) incorpora a Luis Vicente García como director de Extensión Universitaria, en una etapa que busca fortalecer el vínculo entre la academia, el sector productivo y la sociedad. Con una trayectoria de casi cuatro décadas en finanzas corporativas, emprendimiento, liderazgo organizacional y formación ejecutiva, García llega con una propuesta clara: convertir la extensión en un espacio dinámico donde el conocimiento se traduzca en acción y en impacto real para el país.

Economista egresado de Georgetown University, con un MBA en Finanzas y Gerencia de The American University y un máster en Liderazgo y Gerencia Organizacional de Michigan State University, García ha combinado su carrera empresarial con una sólida vocación académica. Fue CEO de VenAmCham y presidente de Profranquicias, además de ocupar cargos directivos en empresas nacionales e internacionales.
Su recorrido profesional, explica, puede entenderse en tres grandes etapas: la industria, el emprendimiento en comercio y servicios, y la consultoría en liderazgo.
“En la industria se resuelven problemas. En el mundo del comercio y los servicios se identifican oportunidades de mejora. Y en la consultoría se descubre el verdadero potencial humano dentro de las organizaciones”.
Esa evolución lo llevó a un punto de inflexión: pasar de las finanzas y la gestión a centrarse en el desarrollo de personas y líderes. En 2024, tras cerrar su ciclo en VenAmCham, fundó Incrementum Academy, una plataforma orientada a la formación de liderazgo con propósito.
La experiencia empresarial dentro del aula
Para García, su tránsito por el sector corporativo es hoy un activo central en su labor académica. En el aula, apuesta por una enseñanza que combine teoría y práctica, basada en experiencias reales y en el análisis de contextos complejos.
“Intento que los estudiantes no solo comprendan conceptos, sino que desarrollen criterio. En el mundo empresarial las decisiones rara vez se toman con información perfecta”.
Desde esa perspectiva, concibe la gerencia como una disciplina profundamente humana:
“Las estrategias y los indicadores son importantes, pero finalmente son las personas quienes toman decisiones y construyen organizaciones”.
García define la extensión —o formación ejecutiva— como uno de los pilares fundamentales de la universidad, junto con la docencia y la investigación.
“La extensión conecta a la universidad con su entorno. Es el espacio donde el conocimiento académico se encuentra con la práctica”.
En un contexto global de cambios acelerados, considera que la educación continua deja de ser opcional para convertirse en una necesidad estructural.
El impacto de esta área sostiene, debe medirse en tres dimensiones: desarrollo del talento, generación de soluciones concretas y promoción de una cultura de aprendizaje permanente.
Entre sus prioridades de gestión, García plantea cuatro líneas de acción:
- Integración del talento académico: fortalecer la comunidad de profesores y expertos vinculados a extensión.
- Ampliación de la oferta formativa: programas de educación continua alineados con necesidades reales del entorno.
- Espacios de diálogo: foros, conferencias y encuentros entre academia, empresa y sociedad.
- Enfoque interdisciplinario: iniciativas que reflejen la complejidad de los desafíos actuales.
A esto se suma un objetivo transversal: posicionar a la universidad como un actor activo en la reflexión sobre el futuro del país.
Desde su experiencia en VenAmCham, García reconoce avances en la relación entre academia y sector productivo en Venezuela, pero advierte que aún existe un amplio margen de mejora.
“Hay un gran potencial por desarrollar. Cuando universidad y empresa se conectan de manera efectiva, se crea un círculo virtuoso que beneficia al país”.
En particular, destaca el papel de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) y la oportunidad que tiene la universidad de acompañarlas mediante formación, asesoría e investigación aplicada.
Frente a un entorno profesional en constante transformación, García subraya tres claves para la relevancia universitaria: rigor académico, conexión con la realidad y capacidad de adaptación.
“La universidad no puede limitarse a transmitir conocimientos estáticos; debe formar personas capaces de aprender y reinventarse a lo largo de su vida”.
En esa línea, aboga por una formación que combine competencias técnicas con capacidades humanas:
“El éxito profesional depende cada vez más de habilidades como el pensamiento crítico, la comunicación, la adaptabilidad y la inteligencia emocional”.
García insiste en la necesidad de integrar una visión global sin perder anclaje en la realidad local. Para ello, propone modelos educativos más abiertos al entorno, con mayor interacción entre estudiantes, empresas y organizaciones.
“La universidad no solo debe enseñar sobre el mundo profesional; también debe abrir sus puertas para que el mundo profesional entre al aula”.
Una gestión orientada al impacto
Al frente de la Dirección de Extensión, su objetivo es claro: consolidar un espacio de encuentro entre conocimiento, experiencia y necesidades del país.
“Aspiro a que la extensión sea un lugar donde estudiantes, profesores y organizaciones puedan encontrarse para construir soluciones”.
Como mensaje a la comunidad unimetana, plantea una invitación directa a la participación:
“La extensión universitaria debe verse como una plataforma abierta para colaborar, proponer ideas y construir iniciativas que contribuyan al desarrollo del país”.
En un contexto de cambios profundos, García sitúa a la universidad en un rol estratégico.
“Las universidades tienen la oportunidad —y la responsabilidad— de formar a quienes ayudarán a construir el país del futuro”.
Con esta visión, la UNIMET apuesta por una extensión universitaria que trascienda el aula y se proyecte como un espacio activo de formación, diálogo y transformación.













