Expertos analizaron posibles grandes obstáculos del gobierno de Joe Biden y su relación con Venezuela y la región

El Departamento de Estudios Políticos de la Facultad de Estudios Jurídicos y Políticos de la Unimet llevó a cabo el foro Alternabilidad y Democracia en los Estados Unidos: perspectivas venezolanas, un encuentro que analizó la transición política en la potencia mundial, los eventos que marcaron la salida de Donald Trump de la Casa Blanca y los desafíos que Joe Biden enfrenta en sus primeros dos años de gobierno.

La cita estuvo protagonizada por Miriam Kormblit, socióloga, doctora en ciencias políticas y directora senior de Latin America and the Caribbean at National Endowment for Democracy; Sadio Garavini di Turno, doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Roma y de la Universidad Central de Venezuela; María Puerta Riera, magíster en Ciencias Políticas, doctora en Ciencias Sociales y profesora del Valencia College; y Ramón Guillermo Aveledo, doctor en derecho y profesor de Estudios Políticos y de Gobierno, y profesor de la Escuela de Estudios Liberales de la Unimet.

El profesor Andrés Stambouli, moderador del encuentro, dio la bienvenida a los invitados y al público que se conectó, y dio paso a la intervención de Miriam Kormblit, quien aseguró que hay grandes diferencias entre Biden y Trump, e incluso entre Biden y Obama, último presidente del partido demócrata, pues Joe Biden «trae un bagaje muy sólido en materia de política exterior». Resaltó que no solo presidió la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado durante su paso por la vicepresidencia, también se mantuvo cercano a las relaciones con América Latina, por lo que la experta no dudó que el 46º presidente de los Estados Unidos continúe manteniendo una estrecha relación con la región. La especialista consideró que los aspectos en los que se enfocará Biden en la región serán la cooperación, el estado de derecho y el cambio climático.

«La región latina está atravesando de manera dramática el impacto del Covid. La pandemia ha revelado las condiciones preexistentes, las extremas carencias e inequidades de los sistemas de salud, la ineficacia para abordar con solidez el tema. También con la pandemia se han revelado en EEUU limitaciones muy serias. Por otro lado, lo que caracterizó a América Latina, la llamada ola rosada -o roja de gobiernos de izquierda- en realidad ha ido cayendo. Además, la región antes del Covid estaba pasando por una desaceleración económica por la caída de los precios de la materia prima. Y el impacto de la crisis en Latinoamérica… La Administración de Biden, según los analistas, pareciera enfocar su política en América Latina y más allá».

Sadio Garavini di Turno, por su parte, consideró que, dentro de las relaciones entre América Latina y Estados Unidos durante la presidencia de Trump, el expresidente se afincó en la crisis de Venezuela y «escogió la estrategia de máxima represión sobre el régimen de Maduro con retórica amenazante» con el objetivo de generar un «quiebre interno en el régimen».Sin embargo, el doctor en Ciencias Políticas aclaró que si bien la retórica de Donald Trump fue fuerte, tanto él como su gabinete no tuvieron «voluntad de actuar de fuerza en Venezuela». Asimismo, señaló que el expresidente también tenía interés en Venezuela para ganar votantes en la Florida.

Pero, aunque Biden enfrenta otros temas más importantes que centrarse en Venezuela, Garavini di Turno analizó que se mantendrá el objetivo central hacia el país suramericano, tal como lo hizo Trump y Obama: se centrará en la recuperación de la democracia. «El nuevo National Security dijo que ‘hay que duplicar las sanciones y continuar construyendo la coalición internacional sobre esto y enfocarse en separar a China, Cuba y Rusia, a través de cualquier medio a disposición porque esos son nuestros salvavidas’”.

Para María Puerta Riera el gobierno de Joe Biden enfrenta grandes obstáculos durante sus dos primeros años, pues no hay una mayoría clara en el senado y eso va a influir su administración y le va a consumir tiempo y energía «para otros problemas que son apremiantes». «Él (Biden) se ha dado un lapso de 100 para trabajar en políticas inmediatas; pero vamos a ver una lucha entre el poder judicial y el gabinete».

En este mismo orden de ideas, Puerta Riera explicó que el control de la pandemia es el objetivo inmediato. «Estamos hablando de un problema de desempleo tremendo; el panorama es bien difícil, además acentuado por la crisis que se vivió el año pasado que es una crisis no resuelta, histórica pero que se ve en comunidades donde los desequilibrios económicos están vinculados con la injusticia racial. Hoy firmó órdenes ejecutivas para disminuir la brecha, pero eso es difícil cuando no hay compromiso bipartidista para solventar deudas históricas».

Sobre la crisis venezolana detalló que la promesa de Biden, de otorgar el TPS, sigue siendo parte de su paquete de política exterior, pero agregó que para eso necesita apoyo del Congreso. Asimismo, afirmó que el presidente estadounidense buscará «mitigar los efectos de la crisis humanitaria y recuperar la democracia», con el fin de restaurar el rol de los Estados Unidos y «recomponer la relación con sus aliados».

«Muchas cosas ya están dichas», dijo Ramón Guillermo Aveledo para dar inicio a su ponencia. El profesor de la Unimet destacó durante su intervención que Biden inició su presidencia en una nación dividida, y que el ecosistema político del país seguirá agravado tras el asalto al Capitolio y la huella que esto deja. Por ello, asegura que su figura ha sido comparada con la de Franklin D. Roosevelt, quien fue «presidente demócrata que enfrentó una crisis nacional».

No obstante, consideró que Biden tendrá como objetivo principal en política exterior recomponer alianzas como Japón, Taiwán, Corea del Sur y Gran Bretaña; así como apoyar a la democracia en Venezuela.