Analizaron en foro virtual libro escrito por el profesor unimetano Arlán Narváez

El pasado jueves 22 de julio, la Universidad Metropolitana (Unimet) y el Observatorio de Gasto Público de Cedice realizaron el foro sobre el libro «Venezuela: Constitución, Impacto Económico y Gasto Público», escrito por el profesor unimetano Arlán Narváez. La finalidad del texto es profundizar en el impacto que ha tenido en los venezolanos el gasto público exacerbado, así como el incumplimiento de la Constitución a la hora de regular este tema y otros en materia económica.

La economista Sary Levy fue la encargada de moderar este encuentro, el cual abrió con una breve introducción sobre los ponentes, temas a abordar y la dinámica que seguiría el foro. Explicó que el evento abordaría la importancia de la institucionalidad en el funcionamiento de las naciones, además de su influencia en la calidad de vida de los ciudadanos.

“La institucionalidad, como la conocemos, es el conjunto de reglas que definen la interacción humana en sociedad. Ellas la limitan, canalizan, la restringen y la orientan. En el caso de la actividad económica, debe definir sus estímulos, dinámicas y resultados”, señaló Levy.  También destacó la relevancia del estado de Derecho y el Imperio de la Ley, que se consideran las bases de una sociedad sana.

El profesor Narváez tomó luego la palabra para hablar sobre su investigación, los temas abordados y las conclusiones que resultaron de ella. Explicó que su trabajo es una guía para el lector sobre las múltiples transgresiones constitucionales que se han dado en materia económica en Venezuela, además de mostrar el impacto negativo que han tenido las decisiones tomadas por aquellos que ostentan el poder en el país.

Entre estas transgresiones se encuentran la violación del Derecho de propiedad, el incumpliento de responsabilidades del banco central, los sueldos insuficientes de los venezolanos, entre otros elementos. Apuntó a que estas violaciones representan las mayores causas de la hiperinflación que vive el país.

“Hemos estado violando la Constitución (…), y se sigue violando hoy en día. Por supuesto, las consecuencias han sido inmediatas. Se puede explicar de cualquier forma, pero todo aumento de precio surge de un desequilibrio entre la oferta y la demanda”, apuntó.

Entre otros puntos, explicó que en el momento que se emite dinero inorgánico (es decir, que no tiene respaldo en el Banco Central de Venezuela), la demanda se hace mayor que la oferta; en especial, si se trata de un país como Venezuela, en el que se ha perdido la base de producción nacional.

A continuación, el profesor José Valentín González dio su opinión sobre el tema, avivando el debate en el foro.

Durante su ponencia, González hizo un repaso histórico por la Constitución venezolana desde el año 1961, las veces que se ha reformado, en qué han consistido estas reformas y cómo han afectado a la economía del país. “La Constitución tiene unas normas que obligan a que el presupuesto sea equilibrado, objetivos del Banco Central, establece que rinda cuentas a la Asamblea Nacional, entre otras”.

Señaló que la razón de las constantes violaciones constitucionales parte de entregar el poder a personas sin la preparación para asumirlo correctamente, o cuyo programa político los lleva a construir una Constitución paralela que pueda consentir sus planes.

“Las instituciones deberían dar una respuesta a este problema, así que la pregunta debería ser por qué las instituciones son tan débiles que no cumplen su labor primordial”, fue la interrogante hecha por el profesor, invitando a la reflexión en los presentes.

Por último, disertó sobre las causas que han creado la crisis económica venezolana, señalando que esta recae, en parte, en tener una Constitución que no permite otro modelo político que no sea el socialista, ya que la economía es totalmente petrolera, con un sector privado que abarca menos del 50%.

“De esta forma, nos encontramos con un monstruo que se hace absolutamente incontrolable, a pesar de que exista una legislación que busque regularlo. La Constitución lo deja crecer y no hay institución que pueda someterlo a la legalidad”, concluyó.