UNIMET certifica a nuevos gerentes para humanizar la atención en tiempos inciertos

La XVII cohorte del Diplomado de Gerencia de Empresas de Servicio de la Dirección de Extensión de la Universidad Metropolitana (UNIMET), conformada por ocho profesionales, recibió sus certificados en un acto que trascendió el protocolo académico y se convirtió en un foro marcado por el llamado a mantener la resiliencia y la reflexión sobre el rol de la tecnología frente a la empatía humana y la gestión del buen servicio. 

La entrega de certificados, que es la primera de año 2026, contó con la presencia de Ricardo Da Silva, decano de Extensión; Pily Modroño, coordinadora académica del diplomado; además de los profesores Luis Vicente García, Maritza Aguilar, Luis Maturén, Luis Carlos Manzaneda y Gabriel Isea

Da Silva inició la ceremonia con un reconocimiento al esfuerzo de los graduandos y al respaldo fundamental de su entorno cercano. Destacó que la culminación de este programa representa una inversión de tiempo y dedicación que supera lo planificado en las aulas. “Estoy seguro de que sin sus familiares este logro no hubiese sido posible”, afirmó

En un contexto global dominado por la automatización, el mensaje central del acto giró en torno a la mentalidad de crecimiento. Aguilar enfatizó que estar conscientes de las fortalezas propias es vital para la evolución profesional, pero advirtió sobre los límites de la digitalización. “No podemos dejar de ser humanos a pesar de la tecnología”, sentenció Aguilar. 

La docente invitó a los presentes a trabajar la flexibilidad y la complementariedad con el otro y reconoció que, aunque a veces cuesta identificar las áreas de mejora, la autoconciencia es el primer paso.

Por su parte, Modroño resaltó el papel de los docentes en la formación. “Ser docente es ser una persona que acompaña (…) Hay que tratar bien a los alumnos porque no sabes si tú eres su único espacio seguro”. Modroño instó a los graduandos a mantener la excelencia, el autocuestionamiento y a convertirse en eternos aprendices.

La ceremonia incorporó la participación virtual de Maturén, quien, a través de un video, recordó que el conocimiento estéril carece de valor si no se aplica. “Todo conocimiento que no se pone al servicio no genera impacto”, dijo. Maturén dejó a los egresados una premisa para su ejercicio profesional: “Servir genera transformaciones”.

Manzaneda e Isea coincidieron en que el certificado conlleva a los egresados a ser embajadores del servicio, incluso en entornos más pequeños. Por su parte, García ofreció una lectura sobre la coyuntura actual y el rol del gerente. Para García, la felicitación protocolar es insuficiente si no se comprende el proceso de cambio que atraviesa la sociedad. “Si tú quieres cambiar la normalidad, cambia tu normalidad y sé agente de cambio”, exhortó.

García reconoció la existencia de un entorno volátil, marcado por la ambigüedad y la fragilidad, pero aseguró que una mentalidad positiva permite crear nuevos caminos. “Sean promotores de experiencia”, instó el docente, quién invitó a los nuevos gerentes a ser “embajadores de multitud” y a capitalizar las oportunidades de mejora para construir país desde la excelencia y la humildad.