#OrgulloUnimetano Valeria Díaz busca forjar el bienestar mental desde el Dojo Unimetano
Para Valeria Díaz el Karate no es solo un deporte, es un estilo de vida que comenzó a los cuatro años en la organización WSKF. Hoy, casi al finalizar su segundo año de Psicología en la Universidad Metropolitana (UNIMET), Valeria se ha convertido en un referente de lo que significa la determinación, equilibrando la intensidad del karate con la profundidad de la salud mental.

Su trayectoria deportiva competitiva comenzó a los 12 años al unirse a la selección de Miranda. Aunque tuvo un inicio complejo, enfrentando la soledad del entrenamiento en pandemia y derrotas tempranas, un cambio de mentalidad junto a su sensei la catapultó a lo más alto del podio nacional.
Recuerda el momento más revelador de su carrera hasta ahora, cuando estaba en la categoría 16-17 años, participando en la Copa Simón Bolívar, donde sus rivales no lograron marcarle puntos y los espectadores reconocían que estaba en un nivel superior.
“Llegó un momento en el que me dijeron: Valeria, no hay nadie como tú, eres increíble. Y yo dije: yo puedo contra el mundo”, relata con la confianza de quien ha transformado un hobby en una carrera profesional.
Hoy Valeria es un ejemplo de Orgullo Unimetano. Llegó a la universidad no solo por tradición familiar, sino por la flexibilidad de un campus que le permite hacer su propia carrera y construir su perfil único. Su decisión de estudiar Psicología nace de su propia experiencia como atleta de alto rendimiento, entendiendo que el cuidado mental es vital en el deporte y aspirando a especializarse en psicología deportiva para ayudar a otros atletas a superar la angustia competitiva. Actualmente como sensei de niños pequeños, ya aplica herramientas psicológicas para mejorar el enfoque y la comunicación de sus alumnos.
A pesar de la exigencia de la carga académica y el agotamiento físico, Valeria encuentra en la universidad un espacio de crecimiento y refugio. Valora profundamente el apoyo de sus profesores, quienes hacen que la carrera sea llevable sin restarle calidad a su educación y permitiendo encontrar un balance con su carrera deportiva.
Como miembro de la selección de karate de la UNIMET, aporta su experiencia profesional para dar visibilidad al dojo, donde se practica un enfoque de defensa personal que complementa su entrenamiento deportivo. Para ella, representar a la universidad es un orgullo que equilibra con el apoyo constante de la Dirección de Deportes, quienes facilitan su participación en competencias internacionales.
Con la mira puesta en el Campeonato Panamericano y el Mundial, el objetivo de Valeria trasciende las medallas de oro. Su verdadera expectativa es sentirse satisfecha con su trabajo y convertirse en una imagen que represente a Venezuela, sirviendo de ejemplo para las generaciones futuras.
A los nuevos ingresos de la UNIMET, Valeria les deja un mensaje claro: “No dejen de experimentar cosas por miedo o pena”. Ella es la prueba viviente de que, con organización y pasión, es posible escribir un camino propio donde la mente y el cuerpo luchan por un mismo sueño, convirtiéndose en un ejemplo de #OrgulloUnimetano.













