María Andrea Echenagucia: “Acompañamos al estudiante ante la incertidumbre”
En un país donde la única constante es la falta de certezas, el estudiante universitario no solo busca conocimientos técnicos; busca un asidero. María Andrea Echenagucia, psicóloga y recién nombrada jefa del Departamento de Ciencias del Comportamiento de la Universidad Metropolitana (UNIMET), entiende que su rol trasciende la mera administración de cargas académicas. Su llegada al cargo plantea un giro en la dinámica institucional: transformar el departamento en un espacio de proximidad real entre profesores y capaz de leer y atender las angustias de una generación de estudiantes marcada por el vértigo del futuro y con ansias de construir un camino profesional de vanguardia.

La gestión que inicia Echenagucia pone el foco en la dimensión humana del aprendizaje. Para la psicóloga, egresada de la UNIMET y especialista en el área educativa, la ansiedad que permea las aulas no se combate con rigidez, sino con presencia. El respaldo institucional funciona como un catalizador para el desempeño del alumno. “Sentirse acompañado da muchísima confianza”.
Echenagucia no percibe este acompañamiento como una forma de paternalismo que genere dependencia. Al contrario, lo visualiza como el andamiaje necesario para construir autonomía en medio del caos. El estudiante actual, bombardeado por información y escenarios cambiantes, requiere validación para atreverse a ser proactivo.
Romper la “caja negra” de la tecnología
El segundo gran desafío de su gestión apunta a la modernización de las herramientas de aprendizaje en el aula con miras a perseguir la excelencia y la innovación. Echenagucia admite que dentro del gremio de la psicología existe una reticencia histórica hacia lo técnico. A su juicio, por ejemplo, la Inteligencia Artificial (IA), a menudo vista como una amenaza para la integridad académica, debe pasar de ser un enemigo a un aliado estratégico.
La nueva jefa de departamento confiesa que la primera reacción ante la IA suele ser el rechazo. Sin embargo, la realidad se impone: la tecnología no pide permiso, avanza y arrastra a quien no se adapta. Su propuesta radica en que los docentes dominen esta herramienta y otras aplicaciones para con un criterio. “Tenemos que aprender a usarla de una forma ética. Ese susto de no saber, de no conocer bien el alcance que tiene, hace que prefieran cerrarle la puerta. Pero nos dimos cuenta que era imposible”, reconoce.
El objetivo es disipar el miedo a esa “caja negra” tecnológica e integrar en el currículo para potenciar el aprendizaje significativo. No se trata de sustituir la teoría fundamental, sino de encontrar nuevas vías para que el contenido conecte con el estudiante nativo digital. “Si el mundo está usando esto, nosotros tenemos que saber usarlo. Eso nos pone en una posición importante como universidad”, destaca.
Para exigir calidad a los estudiantes, el cuerpo docente debe ser el primer ejemplo. Echenagucia lidera un equipo de 38 profesores y su estrategia para cohesionarlos pasa por eliminar las barreras físicas. La mudanza del departamento a un espacio unificado, cercano al área de Matemáticas, busca facilitar la colaboración espontánea y el flujo de ideas que antes se perdía en la dispersión de oficinas.
La excelencia, uno de sus tres pilares de gestión junto al trabajo en equipo y el compromiso, se modela desde la práctica diaria. La profesora percibe este trimestre inicial en el cargo como una etapa de diagnóstico activo, donde busca identificar pequeñas acciones para generar cambios inmediatos sin necesidad de esperar por la burocracia de los grandes proyectos.
Destaca que su visión a largo plazo es que la carrera de Psicología en la UNIMET se convierta en una bandera de vanguardia, donde la brecha entre lo que se enseña y lo que exige el mercado laboral global sea inexistente. Escuchar al estudiante, comprender sus necesidades y adaptar la metodología no es una opción, sino un mandato de supervivencia académica.
Echenagucia, egresada como Psicóloga en la UNIMET en 2019, posee un Máster en Psicología Clínica del Desarrollo Infanto-Juvenil por la Universidad Europea de Madrid y un Diplomado en Competencias Docentes Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL). Su preparación técnica incluye certificaciones recientes en Terapia Cognitivo-Conductual y experiencia práctica en neuro-rehabilitación, adquirida en el Instituto de Neurología y Neurociencias Aplicadas (INNAP).












