Director de Operaciones de Empresas Polar en la UNIMET: “Un líder que no inspira es un jefe”
Luis Alberto Rodríguez, director de operaciones de Empresas Polar, aseguró que el crecimiento de una organización depende de la capacidad de sus líderes para motivar al equipo más allá de las órdenes directas. Durante una clase abierta de la materia Gerencia de Mercadeo y Ventas en la Universidad Metropolitana (UNIMET), el ejecutivo desglosó cómo la integración de la estrategia y los indicadores financieros carece de efectividad si no existe un liderazgo que otorgue sentido al trabajo diario.



La clase, titulada Estrategia, Indicadores y Liderazgo para la toma de decisiones del negocio, se realizó en el Salón Juan Francisco Otaola de la casa de estudios. La actividad contó con la presencia del equipo rectoral, encabezado por la rectora María Isabel Guinand, y la moderación del profesor Miguel Márquez.
Rodríguez centró su ponencia en el “sistema virtuoso”, un esquema que exige la lectura correcta del entorno para transformar la información en inteligencia operativa. Explicó que la estrategia en una organización debe funcionar como un punto de partida, con una dirección clara, donde la comunicación asertiva permite que cada miembro de la organización comprenda el impacto de su rol.
El directivo diferenció el ejercicio del poder de la verdadera capacidad de guiar a un grupo humano. A su juicio, muchas corporaciones confunden la jerarquía y la toma de decisiones con el liderazgo, lo que limita el potencial del motor competitivo de la empresa. “Le estamos dando a la gente una razón para venir a trabajar. Se suele identificar el liderazgo con poder, jerarquía o personas que toman decisiones importantes, pero el liderazgo es inspirar. Un líder que no inspira es un jefe”, sentenció Rodríguez.
El experto definió los indicadores de gestión como los “signos vitales” de la organización. Advirtió que la generación de métricas por sí sola no orquesta cambios si no se utiliza para medir la ejecución y el avance del desempeño estratégico.


Rodríguez enfatizó la importancia de evaluar el impacto externo, una variable clave en países con entornos de incertidumbre. Sostuvo que el análisis de datos no debe realizarse de manera aislada, sino con una visión de conjunto que garantice la lealtad del consumidor. “No podemos medir indicadores de forma individual sino integral. Una satisfacción del cliente trae fidelidad a la marca”, apuntó.
El ponente destacó que el trabajo colaborativo fortalece a la institución y que la competencia, lejos de ser un enemigo, representa la exigencia necesaria para la mejora continua. Concluyó que una estrategia sin propósito impide la trascendencia de la marca y la inspiración de sus colaboradores.












