Criptomonedas en el contexto venezolano: una conversación de valor sobre uso empresarial, contabilidad y cumplimiento
Las criptomonedas dejaron de ser un tema exclusivo del mundo tecnológico para convertirse en una herramienta concreta de operación económica en Venezuela. Esa fue la premisa central de la charla “Criptomonedas en el contexto venezolano”, realizada el viernes 30 de enero en la Sala Mendoza de la Universidad Metropolitana, con la participación de los profesores Alberto López y Orlando German, y la moderación del profesor Rafael Álvarez Risquez.
Más que una introducción teórica, el encuentro se planteó como una conversación de valor sobre cómo las empresas venezolanas ya están utilizando criptoactivos —especialmente monedas estables como USDT y USDC— para pagar proveedores, recibir ingresos del exterior y sortear las limitaciones del sistema financiero tradicional.

En sus palabras de apertura, el profesor Rafael Álvarez destacó que las criptomonedas y los criptoactivos dejaron de ser una conversación marginal para integrarse plenamente a la realidad económica venezolana, tanto como medio de pago y reserva de valor como herramienta para facilitar operaciones comerciales en un entorno complejo. Subrayó además que Venezuela se encuentra entre los países con mayor nivel de adopción de activos digitales a escala global.
Álvarez Rísquez enmarcó la actividad como una conversación de valor orientada a responder, desde una mirada académica y técnica, las principales interrogantes sobre el uso correcto, el marco legal, el tratamiento contable y las implicaciones empresariales de los criptoactivos, resaltando la importancia de la formación y la toma de decisiones informadas para no quedar rezagados en la transformación financiera.
Por su parte, los ponentes desmontaron uno de los mitos más extendidos: las criptomonedas son legales en Venezuela y su uso está respaldado por un marco normativo que las reconoce como activos intangibles. De hecho, se presentaron cifras que evidencian su peso real en la economía: solo en 2025, Venezuela registró alrededor de 44 mil millones de dólares en transacciones cripto geolocalizadas, un monto muy superior al de las exportaciones tradicionales del país.
El foco estuvo puesto en el uso empresarial de las stablecoins, destacadas por su estabilidad, rapidez y trazabilidad. Se expusieron casos prácticos de pagos internacionales realizados en segundos, con costos mínimos, así como experiencias de empresas exportadoras que lograron reactivar operaciones tras adoptar cobros en USDT ante bloqueos bancarios.


Uno de los bloques más relevantes fue el análisis del marco contable venezolano, específicamente la VANVENIF N.° 12, que establece cómo reconocer, medir y presentar los criptoactivos en los estados financieros. Se explicó la obligación de registrarlos al costo y medirlos al cierre a valor razonable de mercado, utilizando referencias de plataformas autorizadas, así como el impacto de estas revalorizaciones en las ganancias y pérdidas de las empresas.
La conversación también abordó los retos de cumplimiento y control, subrayando la importancia de operar a través de exchanges autorizados, documentar las operaciones OTC y aplicar políticas alineadas con las recomendaciones del GAFI en materia de prevención de legitimación de capitales.
La charla cerró con un llamado a la formación y profesionalización del uso de criptoactivos: manuales internos, coordinación con auditores y asesores legales, y capacitación de los equipos contables. En un entorno económico complejo, el mensaje fue claro: entender y formalizar el uso de criptomonedas ya no es opcional, sino una ventaja competitiva para las empresas venezolanas.











