Presidente de la Policlínica Metropolitana ofreció clase sobre longevidad a estudiantes de Psicología

febrero 2026

La medicina actual debe enfocarse en reducir la tasa de disminución de la calidad de vida y no solo en extender los años de existencia. Así lo planteó el médico Pedro Rivas Vetencourt, especialista en trasplantes de hígado y presidente de la Policlínica Metropolitana, durante una clase abierta organizada por la Escuela de Psicología de la Universidad Metropolitana (UNIMET).

Rivas Vetencourt presentó el concepto de la “década mágica”, que define los últimos diez años de una persona como el periodo que requiere preparación física y mental desde la juventud para asegurar la autonomía.

El especialista explicó que la longevidad no se limita a la acumulación cronológica de años. “No se trata de evitar la muerte sino de evitar la decadencia funcional”, afirmó. Según su planteamiento, este concepto se divide en dos vectores fundamentales: el life span o duración de la vida, y el health span, que comprende la calidad de la misma bajo componentes físicos, cognitivos y emocionales.

El médico diferenció los alcances de la ciencia médica a través de la historia. Mientras la Medicina 2.0 —surgida con el método científico— logró hitos en cirugías y tratamientos de enfermedades agudas, todavía flaquea ante las patologías crónicas que causan la mayoría de las defunciones en el mundo.

Para el también presidente de Fundahígado, la Medicina 3.0 no sustituye a la anterior, sino que busca anticiparse a los problemas antes de que el daño sea irreversible. Señaló que la humanidad aún enfrenta cuatro causas principales de muerte: enfermedades cardiovasculares, cáncer, patologías neurodegenerativas y trastornos metabólicos.

“La medicina 3.0 busca ayudar, no sustituir. Lo que busca es encontrarte lo más lejos posible de la enfermedad o, cuando la encuentres, que sea con los mejores resultados”, precisó.

La transición hacia una vejez saludable depende de un sistema de hábitos que el doctor denomina toolkit. Este conjunto de herramientas se basa en cinco pilares: ejercicio, nutrición, sueño, fármacos y salud emocional. Entre ellos, la actividad física destaca como la intervención más potente para asegurar la supervivencia.

El especialista introdujo una lista de actividades cotidianas que las personas deberían ser capaces de realizar en su última etapa de vida, como cargar sus propias compras o levantarse del suelo sin ayuda. Resaltó la importancia de dos indicadores críticos de salud: la Zona 2 (ejercicio aeróbico moderado) y el VO2 Max (capacidad aeróbica máxima). 

Finalmente, el médico exhortó a los presentes a construir su base física con consistencia. “La misión de los 90 años es la combinación de décadas de preparación”, sentenció al recordar que los hábitos financieros, alimentarios y de actividad física determinan el éxito de esa última década.